BLOQUE 1 — QUÉ HA PASADO La Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública (DGSJFP) ha resuelto un recurso interpuesto contra la negativa de una registradora de la propiedad a inscribir la representación gráfica georreferenciada catastral de una finca. La registradora fundamentó su negativa en las alegaciones de un colindante, que manifestaba una posible invasión de su propiedad, y en las dudas de identidad que le generaba la superposición de la representación gráfica con otras fincas registrales. La DGSJFP ha confirmado la decisión de la registradora, validando la importancia de las alegaciones de los colindantes y la facultad del registrador para apreciar dudas fundadas sobre la identidad de la finca.
BLOQUE 2 — POR QUÉ IMPORTA Esta resolución es crucial porque refuerza la seguridad jurídica en el proceso de inmatriculación y modificación de fincas, especialmente en lo que respecta a la concordancia entre el Registro de la Propiedad y el Catastro. Subraya que la mera coincidencia de la representación gráfica catastral con la descripción registral no es suficiente para la inscripción automática si existen dudas razonables o alegaciones de terceros que apunten a una posible invasión de propiedades colindantes. Esto implica que los procedimientos de georreferenciación deben ser rigurosos y considerar el impacto en terceros, evitando conflictos futuros y litigios costosos. La DGSJFP enfatiza la función calificadora del registrador como garante de la integridad del sistema registral.
BLOQUE 3 — QUIÉN SE VE AFECTADO Principalmente se ven afectados propietarios de fincas rústicas y urbanas que busquen inmatricular, segregar, agrupar o modificar la descripción de sus propiedades mediante la incorporación de la representación gráfica georreferenciada. También afecta a profesionales como ingenieros, arquitectos, topógrafos y abogados especializados en derecho inmobiliario y registral, quienes deben asesorar y preparar la documentación con la máxima diligencia.
BLOQUE 4 — QUÉ HACER Es fundamental realizar un estudio exhaustivo de la finca y sus colindantes antes de iniciar cualquier procedimiento de georreferenciación, incluyendo la consulta de registros y catastros vecinos. Se recomienda obtener el consentimiento o, al menos, la no oposición expresa de los colindantes afectados, y estar preparados para justificar la exactitud de la representación gráfica ante posibles alegaciones o dudas del registrador.
Fuente: BOE — Disposiciones generales